Reforma Estructural

Antecedentes

Los Acuerdos de Paz de 1996 sentaron las bases para un proceso de paz y reconciliación que es acompañado por una agenda de reformas estructurales en el ámbito económico, social, político y legal. En la actualidad, pocas de estas reformas propuestas han sido aprobadas e implementadas a causa de diferentes intereses políticos, económicos y sociales.

Muchas iniciativas llevan demasiado tiempo estancadas en el Congreso de la República sin haber sido tratadas o aprobadas. Además, hacen falta espacios y plataformas públicas en la discusión de propuestas de reformas para darlas a conocer y para mejorarlas a través del debate público.

La discusión transparente y pública debe garantizar un amplio respaldo de las iniciativas por diversos sectores para que no puedan ser bloqueadas por intereses particulares. Eso requiere del apoyo de los creadores de opinión, entre ellos los medios de comunicación, para evitar polémicas, polarizaciones e información equívoca.

Reformas estructurales dependen de la apropiación de parte del gobierno, del sector privado y de la sociedad civil, por lo que el Fondo de Reformas Estructurales de la GIZ únicamente puede apoyar propuestas que ya cuentan con cierto respaldo. El Fondo cumple en este sentido una función de impulso para proyectos concretos de reforma que responden a la coyuntura actual del país.

Así mismo, el Fondo no puede implementar las reformas, por lo que su éxito depende de la voluntad política del Ejecutivo y de las contrapartes para apropiarse de las iniciativas, discutirlas e implementarlas. Dicha apropiación incluye el compromiso de financiar la implementación de las reformas.

El Fondo de Reformas Estructurales

En las consultas bilaterales celebradas en junio de 2012 entre el Gobierno de Guatemala y el Gobierno de Alemania, se acordó la creación de un Fondo de Reformas Estructurales que sirviera para financiar medidas innovadoras que contribuyan a la iniciación de procesos de reforma política, social y económica en las áreas prioritarias de la cooperación guatemalteco-alemana en el contexto de los demás programas de cooperación técnica acordados.

El Fondo constituye un instrumento flexible que puede actuar a corto plazo frente a necesidades del gobierno, considerando como ejes importantes la transparencia y participación del sector privado como de la sociedad civil en los procesos. En dichas consultas bilaterales, la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia SEGEPLAN fue propuesta como contraparte política del Fondo.

Las negociaciones intergubernamentales celebradas en noviembre de 2012 confirmaron la creación del Fondo, asignándole hasta un millón de euros bajo la administración de GIZ. Se definió la coordinación a través de un Comité Coordinador que incluye a SEGEPLAN, la Embajada alemana en Guatemala y la GIZ.

Medidas apoyadas en el Fondo

Aplicar al Fondo

Presentación general en pdf